7 formas de enseñarle a las niñas y a los niños que equivocarse ¡es Maravilloso!

por Rebecca Louick, publicado originalmente el 1º de noviembre del 2018.

Traducción libre por Fernando J. Nieto Reynaldos

La mayoría de niñas y niños sienten miedo de equivocarse y, como padres, madres y educadores, es natural que queramos encuentren el éxito. Pero, ¿qué pasaría si reconociéramos que la equivocación, el error, es algo bueno y crucial en el camino para el aprendizaje?

La equivocación es un componente necesario del éxito (NO SU OPUESTO). De hecho, nuestros cerebros crecen y se desarrollan en diversas vías cuando los errores ocurren. Cuando las niñas y los niños entienden este concepto, cosas maravillosas pueden pasar para ellas y ellos (y para nosotres).

La experta en Resiliencia, Rachel Simmons dice, “Piensa en tus mayores equivocaciones… Probablemente te han enseñado más valentía, fuerza y sabiduría que muchos logros». En lugar de hacer que las niñas y niños teman a las equivocaciones, podemos apoyarles para que identifiquen las grandes oportunidades de aprendizaje que son.

Aquí hay 7 maneras en las que puedes enseñarles a niñas, niños y adolescentes el gran regalo que son los errores, y cómo hacerlo habilidosamente:

7 Ways to Teach Kids Failure Is A Great Thing - big life journal

1. Enfócate en el Estado Mental de Crecimiento

Ya sabemos que desarrollar un Estado Mental de Crecimiento empodera a la niñez. También cambia sus reacciones ante las equivocaciones.

Un estudio recientemente publicado en  Developmental Cognitive Science reveló que después de cometer un error, niñas y niños con Estados Mentales de Crecimiento mostraban una respuesta neuronal más amplia que aquellos con estados mentales autómatas o fijos. También es más probable que puedan mejorar su desempeño como resultado.

El error es inevitable, pero al enfocar su atención en lo que salió mal y cómo podrían transformarlo, niñas y niños con Estados Mentales de Crecimiento fueron capaces de transformar sus equivocaciones en experiencias de aprendizaje, crecimiento y resiliencia.

2. Permite que la equivocación ocurra

Las niñas y los niños se benefician del equivocarse. Ya lo sabemos y, sin embargo, a las y los adultos nos es difícil aceptarlo. De hecho, muchas mamás y papás equiparan una buena crianza ccon el hecho de prevenir que sus hijas e hijos eviten los conflictos o esfuerzo.

En The Gift of Failure, la autora y maestra Jessica Lahey detalla las consecuencias de su propuesta. Ella afirma que las experiencias retadoras son la única forma de fortalecerse y desarrollar habilidades para la resolución de problemas. Si blindamos a la niñez de vivir adversidades, conexiones sinápticas clave no podrán desarrollarse.

“Permitirles pequeñas equivocaciones ahora a las niñas y a los niños permite aprender habilidades para lidiar e incluso evitar mayores y más complicadas equivocaciones en un futuro.”

– Jessica Lahey

Para afrontar nuestros propios miedos a que nuestras niñas y niños se equivoquen, Simmons sugiere que nos hagamos las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo ejercería mi paternidad/maternidad ahora si no tuviera miedo (o ansiedad)?
  • ¿Las consecuencias del error pueden ser permanentes o amenazan la vida?
  • ¿Qué aprenderá (mi hijo/hija) si doy un paso atrás y simplemente permito que la situación se desarrolle sin mi injerencia?

Dale espacio a las niñas y niños de equivocarse. Ellos, ellas y tú se fortalecerán gracias a ello. Como dicen, «Errar es de humanos (y no es fatal)».

3. Abraza (y Celebra) el Error

El error y la equivocación son excelentes maestros. Así que, ¿Porqué no las celebramos cada vez que ocurren?

Algunas formas de celebrar el error son:

  • Permitiéndoles a niñas y niños hablar de sus grandes errores, enfatizando en lo que aprendieron.
  • Implementando los «Miércoles del error» (un día de la semana para hablar de personajes famosos/as que cometieron grandes errores y aprendiero de ello).
  • Dando una pallmada de celebración a tus hijos/as cada vez que cometen un error y se dan cuenta.
  • Usando la actividad “Mi NO Favorito”. Cada día, identifica un error especialmente bueno que cometan tus hijos o hijas (Mi No Favorito), tal vez uno que subraye un concepto importante. Desde el humor, el asombro y la celebración, exploren juntos qué fue lo que salió bien, qué aprendizajes nos dejó, y cuáles fueron las cosas que hicimos muy bien en el andar a tropezones.
  • Si saben inglés y se han familiarizado con su uso, pueden hablar del acrónimo para FAIL (fallar): (First Attempt ILearning – Primer intento en el aprendizaje)

Cuando las niñas y los niños reconocen los errores como un paso del camino hacia el logro, se convierten en algo que se aprecia, en lugar de algo a lo cual temerle y que nos paraliza.

4. Explica «La Curva del Aprendizaje»

Los tropezones son esenciales como etapas en el proceso de aprendizaje. ‘La Curva del Aprendizaje’, creada por James Nottingham, es una simple y efectiva forma de compartir esta idea con niñas y niños:

Cuando encaramos un reto, todas y todos viajamos al foso de la incertidumbre. Pensamientos como «fallé» o «no puedo hacer nada más» son sólo pistas de que un aprendizaje más profundo está sucediendog.

“Es difícil que llegues al «Momento Eureka» sin antes haber batallado un poco” – James Nottingham

Enséñales a las niñas y niños la metáfora del «foso» para hablar de la Curva del Aprendizaje y hacer que se incorpore a su vocabulario cotidiano. Por ejemplo, mientras estén realizando una tarea desafiante, puedes preguntar, juguetonamente, «¿Quién está en el foso de aprendizaje? ¿Quién está aprendiendo gracias a la curva? ¿Quién logró salir del foso del aprendizaje con éxito?»

En el salón de clases, niñas y niños en distintas etapas «del foso» pueden ser puestos en parejas para colaborar.

5. Explica la Ciencia del Cerebro (las Neurociencias).

Las niños y los niños a menudo le temen al fracaso. Pero, ¿qué pasaría si supieran que sus errores hacen que les crezca el cerebro? Afortunadamente, hay toneladas de investigación científica para comprobar que ¡Ésto es cierto!

La preocupación de las niñas y los niños puede ser generalizada, como siempre querer ser perfectos, o más específica, como querer sacar el primer lugar o una calificación de 100 en la próxima prueba. Aquí hay algunos tips basados en ciencia para discutir algunos miedos muy específicos (y comunes):

Si tu niño o niña le teme a COMETER UN ERROR

Dile:

  • Cada error que cometes dispara una señal eléctrica para pedir apoyo a otras regiones de tu cerebro, para aprender más a fondo.
  • Hay estudios que han probado que el cerebro «se ilumina y crece» cada vez que se equivoca – y aprende de qué se trataba el error (Moser et al., 2011).

Puedes imprimir varios materiales o frases y colocarlos en lugares visibles de la casa, el salón de clases o su habitación que alienten el cometer errores y aprender de ellos. Puedes, incluso, comenzar un «Rincón del Estado Mental de Crecimiento«, o de la #ResilienteMente . Sigue nuestras publicaciones para poder descargar los materiales gratuitos y a la venta para reforzar esta idea.

Si tu niña o niño le teme a EQUIVOCARSE AL DISCERNIR o INFERIR algo…

Dile:

  • Adivinar o imaginar es una de las mejores formas de aprender paulatinamente.
  • Inferir erróneamente es bueno, y aprender de ese error es ¡Aún mejor! Cuando nos equivocamos al inferir y aprendemos sobre lo correcto, le facilitamos a nuestro cerebro que forme los patrones neuronales correctos para la respuesta idónea en la siguiente ocasión.

Si a tu cría se le dificulta APRENDER ALGÚN MATERIAL DIFÍCIL…

Dile:

  • Cuando estás aprendiendo material desafiante, ES CIERTO que cometerás más errores. Es tan cierto como que a todas y a todos nos pasa.
  • También es cierto que así nuestro cerebro retiene mejor la información. Es un hecho que, entre más trabajo le cuesta aprender algo, y más se esfuerza por comprenderlo, lo guardará durante mayor tiempo en la memoria y lo procesará más profundamente.
  • Comparte y comenten este video de 2 minutos (en inglés): Brain Jump With Ned the Neuron: Challenges Grow Your Brain

Cuando las niñas y los niños entienden la ciencia del cerebro y las neurociencias, y comprenden porqué los errores hacen crecer las redes neuronales, es fácil que se entusiasmen por la posibilidad de aprovecharlo.

6. Enfatiza en el «Fallar Positivamente”

El error es tan valioso como inevitable. Así que, en lugar de asustarles y alejarles de él, tenemos que enseñarles a aprender de cada error. Preguntas como, «¿Qué harías diferente la próxima vez? o ¿Qué aprendiste de esto?» cambian el enfoque hacia el lado positivo de las equivocaciones.

La Coach Profesional Elaine-Taylor-Klaus sugiere que le enseñemos a nuestros hijos a «Fallar Positivamente en la vida» al estar a su lado cuando fallan, simplemente para ayudarles a ver el lado positivo del error. Como mamá de un niño con necesidades educativas especiales, dice: «Errar es de humanos. Nuestros hijos no deberían de necesitar nuestro permiso para ser humanos«.

Otras formas de «Fallar positivamente» incluyen:

  • Leer libros como Los Errores que funcionaron de Charlotte Foltz Jones
  • Compartir sobre las lecciones que has obtenido de tus propios errores, incluyendo el tener mayor compasión por ti mismo, mayor amabilidad para con otras personas, aprender a resolver algún problema, o incluso aprender a perdonarte a ti misma.
  • Orgullosamente, planear tus futuros errores (“¡No puedo esperar para ver las distintas formas que tengo para llegar a aprender esto!”)
  • Mirar este video (en inglés) sobre cómo un invento fallido puede convertirse en una idea que salva vidas: “How a Failed Invention Led to a Potentially Life-Saving New Idea”
  • Buscar e investigar sobre «Grandes errores de la historia«. Busquen las biografías y hazañas de personajes famosos que fallaron en su camino al éxito por el cual ahora les conocemos.
  • Realizar la actividad “La escalera al éxito” , particularmente si tu hija o hijo es deportista. Es una muy buena forma de que aprendan más sobre sus atletas favoritas y sus errores.
Success -Growth Mindset Printables Kit - Big Life Journal

El Coach de Productividad Lee Garett dice, «No nos definen nuestros errores. Nos miden por la forma en la que nos levantamos.”

7. Enseña la perspectiva de la atención plena (o mindfulness)

Aún con estas estrategias, los errores pueden abrumarnos en ocasiones; entrenar a las niñas y a los niños en mindfulness es una perspectiva clave para lidiar con las emociones difíciles de manejar, como la tristeza, la frustración o el enojo. Con la práctica, aprenderán a responder con atención plena a esos sentimientos que el error les detona, en lugar de sólo reaccionar ante ellos.

La relación entre mindfulness y resiliencia está muy bien documentada. Recientemente, un estudio de la Universidad Estatal de la Florida develó que las y los estudiantes que practican mindfulness pueden encontrar el beneficio dentro de la adversidad con mayor probabilidad que quienes no lo practican. Cuando encaran una falla percibida, también mantienen mayor confianza en sus habilidades académicas (Hanley et al., 2015).

Así que, ¿cómo podemos apoyar a nuestra niñez a que tengan una actitud más tendiente a la atención plena enfocada a la resiliencia?

La técnica RAIN (lluvia, en inglés) creada por Michelle McDonald, es una forma sencilla de enseñarles a las niñas y los niños formas de darse cuenta de sus emociones y aceptarlas. Estos son los cuatro pasos:

R-Reconoce lo que está pasando (“¿Cómo me siento en este momento?¿Qué estoy pensando? ¿Dónde lo siento en mi cuerpo?”)

Ejemplo: «Me siento tan molesto conmigo mismo por haber reprobado este examen, quiero llorar».

A-Acepta que la vida es justo como es (“Me puedo permitir sentirme así y pensar esto. Incluso el que se queden un poco en mi cuerpo, aunque no me sienta cómodo con ello por el momento.”)

Ejemplo: “Estoy enojado y quiero llorar. No quisiera, pero puedo permitirme sentirme así.”

I-Investiga con compasión (“¿Porqué me siento de esta manera? ¿Qué necesidad mía no está cubierta? ¿Será realidad mi interpretación?”)

Ejemplo: “Me di cuenta que también siento decepción de los resultados, tal vez porque mis expectativas eran muy altas. Y tal vez me estoy exigiendo de más porque estoy pensando que pude haberle dedicado un poco más de tiempo al estudio previo.

N-No-me-identifico (“Estoy teniendo una emoción difícil y un momento complejo. Pero YO NO SOY ni la emoción ni el momento por el que transito.”)

Ejemplo: “Puedo sentir enojo y decepción, sin ser UN ENOJÓN ni DECEPCIONANTE. Pude haber reprobado un exámen, PERO NO SOY UN REPROBADOR. Soy más que este momento y situación”

Para practicar la estrategia RAIN, puedes descargar e imprimir la hoja (en inglés) de aquí abajo, para que recuerdes constantemente los pasos a seguir para recibir tus errores desde el mindfulness y la compasión. Después de que tú lo hayas practicado varias veces, puedes invitar a tu hija o hijo a replicarlo, si es que le gusta, en el proceso de reconocimiento de su próximo error.

Rain Technique - big life journal

Al implementar una perspectiva desde el mindfulness para la compasión, las niñas y los niños pueden aceptar y responder a los errores y manejar de mejor manera los sentimientos que se asocian a ello.

RECAPITULACIÓN

Fallar es una etapa del aprendizaje, una a la cual hay que abrazar en lugar de temerle. Mediante el cultivo de estados mentales de crecimiento o la #ResilienteMente, las niñas y los niños pueden aprender a fallar positivamente y beneficiarse de su experiencia. Cuando aprenden que cada error y dificultad puede hacer desarrollarse mejor a su cerebro, más fuerte y conectado, los errores se vuelven una ocasión para la celebración. Practicar las distintas estrategias que te sugerimos en este y otros artículos que compartimos, pueden ayudarte en la labor de crianza para formar niñas y niños que sean Semillas de Resiliencia y Optimismo.

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